Publicamos aquí la entrevista realizada por EFE a los organizadores de Lenguando Eduardo Basterrechea, Xosé Castro y Antonio Martín con motivo de la edición de Lenguando Madrid 2014 en el Matadero de Madrid.

¿Cuántos ponentes participarán en esta edición de Lenguando Madrid?

Eduardo Basterrechea: Más de 40. Nos encantaría que todos los asistentes sean ponentes. Todos tenemos una historia que contar, algo interesante que transmitir a los demás. Queremos ponentes que hablen desde su experiencia personal, de los tropezones y caídas, y de lo que han aprendido de todo ello, no de lo que han leído en un libro. Para eso ya está la universidad.

¿Cuántos asistentes esperáis?

EB: Más de 200. hemos casi multiplicado por 4 los asistentes al anterior Lenguando y esperamos seguir creciendo

¿Cuál ha sido la actividad más demandada?

EB: Sin duda, y por la gran novedad que supone, la reunión en vivo y en directo del consejo asesor de Fundéu. Xosé Castro es una de las estrellas. Sin embargo, en el primer Lenguando había mucha diferencia entre el taller más concurrido y el menos concurrido en el mismo tramo horario. Afortunadamente en este Lenguando se ha equilibrado todo. Entre el menos concurrido y el más concurrido la diferencia máxima es de uno a tres, es decir el menor tiene unos 25 asistentes y el mayor unos 75. ¡Teniendo en cuenta de que hay ponentes de gran prestigio es extraordinario! Los más relacionados con la informática también han crecido mucho y hemos debido duplicar uno de ellos. ¡Más de 50 personas van a aprender a desarrollar una apli móvil!

¿Qué ha cambiado desde el primer Lenguando?

Xosé Castro: El éxito. Lo que empezó siendo una prueba piloto se ha convertido en un fenómeno que nos ha sorprendido. El hecho de que muchos de los inscritos en el primer Lenguando hayan decidido repetir confirma que la oferta que planteamos tenía interés. También ha cambiado el número de horas de formación, que son más y, por ende, ha mejorado la diversidad y la variedad de temas tratados.

Antonio Martín: El primero fue una prueba, una cata, para que los interesados probaran lo que se podía llegar a hacer. Esto nos sirvió para saber si podíamos seguir ese camino, qué ajustar y qué cambiar. Pero funcionó. Por eso ha habido pocos cambios: Eduardo, Xosé y yo montamos algo a lo que nos gustaría asistir como cualquier otro profesional y friki del lenguaje. Y hemos repetido, con más éxito.

EB: La confianza, la nuestra y la de los asistentes. Nos sentimos más cómodos siendo nosotros mismos.

¿Hacia donde va esta iniciativa?

XC: Nuestra intención es convertirlo en algo periódico, dinámico y adaptable a los gustos de los asistentes. Adaptarnos a las tendencias del mercado y mantenernos actualizados.

AM: Habrá que hablar de ello dentro de unos años. Ahora la propuesta es descubrir con ansiedad toda la riqueza y originalidad de proyectos que concurren entre los profesionales del lenguaje. Y lo que vemos es un panorama mucho más amplio de lo que cualquiera sospecha. Digamos que es un largo viaje de exploración y descubrimiento por los grandes territorios del Lenguaje, que en absoluto es la foto sepia y polvorienta a la que nos tiene acostumbrado el tópico.

EB: Hacia abrir cada vez más los círculos involucrados. Hemos empezado a abrir la puerta de la creatividad. La escritura creativa va abriendo espacios. Nos falta ampliar al periodismo, que con la importante presencia de Fundéu empezamos a escribir, a la parte lúdica, a la formación, a la lexicografía, a la edición, a la tecnología y finalmente al hablante común. ¡A todos nos interesa el lenguaje!

¿Habrá “leguanditos” locales?

AM: Habrá, habrá. Repetiremos algunos talleres y sesiones con más demanda para satisfacer a los que no hayan podido asistir. Y habrá Lenguandos —que ya están en marcha— fuera del país.

XC: Sí, esa es la intención. Poder llevar este planteamiento de congreso práctico allí donde veamos demanda y, sobre todo, espíritu y ganas de organizar algo así.

EB: Esa es la idea, que cualquiera que quiera organizar un encuentro de este tipo en cualquier lugar del mundo lo pueda hacer. Cuenta de partida con Antonio, Xosé y Molino. Allí estaremos los primeros, y si somos 40, seremos 40. Este año haremos una primera salida al extranjero ¿Por qué no? después del verano y para el año que viene esperamos cruzar el charco, uno en estados únicos, costa este u costa oeste, ya veremos, y otro algo más al sur. Y también haremos uno más grande que nos reúna a todos.

¿Qué distingue estas jornadas de otras sobre el idioma?

EB: Respecto a los clásicos, ¡todo! Animamos a todos a ponerse en marcha. Todos podemos aportar a nuestra lengua. Así que arranque y cuéntanos qué hacer, por qué lo haces y hacia donde vas. Puedes ser tan bueno como cualquier otro, así que ponte en marcha. Para nosotros el lenguaje es comunicación, no es un veterano diciendo que escribes mal. ¿Por qué no hacerte un retrato con la pose pensativa de Chomsky? Eso sí, lo que no abandonamos es el rigor, somos divertidos pero rigurosos. Todas las charlas tienen un excelente nivel.

XC: Nuestra intención es que sea un punto de encuentro en torno a la lengua, vista desde cualquier punto de vista, pero especialmente centrada en la formación, el lado lúdico, la crematística, el reciclaje profesional y la tecnología.

AM: Un planteamiento nuevo. Todos coinciden en que es una especie de TED del lenguaje. Otra manera de definirlo es su horizontalidad: el objetivo es conocer qué estás haciendo tú por el lenguaje, qué te puede servir de lo que está haciendo el otro, que probablemente no habrías escuchado porque no es de tu grupo. No se trata de que nos iluminen las grandes figuras, que también vendrán, sino de descubrir la riqueza de recursos que tenemos a nuestro lado. También empiezo a ver que está recogiendo cierto orgullo identitario, que falta nos hace. Algo del tipo “sí, me dedico a lenguaje y me gusta”.

¿Es Lenguando el lugar de los ‘alternativos’ del idioma?

XC: No nos tenemos por alternativos ni raritos ni distintos, pero si hay algo que nos une a los organizadores es que no nos gusta aburrirnos cuando vamos de congresos. Entre los tres acumulamos una vastísima experiencia en convenciones, ya sea como ponentes o asistentes, así que tenemos muy claro qué sabor en boca, qué bouquet y qué retrogusto queremos dejar en quienes vengan a Lenguando. Por eso queremos hablar de cuestiones que quizá no se traten tanto en otros congresos más académicos: hablar de dinero, de rentabilidad económica, de aplicaciones prácticas, de trucos y consejos, de lengua aplicada a la tecnología y tecnología aplicada a la lengua, de orientación a profesionales que en estos momentos quisieran reciclarse o probar otras salidas profesionales de la lengua.

En lo que podría decirse que somos un poco alternativos es que, para nosotros, la parte lúdica, de socialización, de hacer contactos es tan importante como el programa de charlas. De ahí que la inscripción a Lenguando incluya cafés y comida, porque sabemos que en nuestra cultura, esos son momentos de distensión. En el primer Lenguando nos sorprendió la cantidad de contactos interprofesionales que se establecieron, y lo consideramos una marca de la casa.

EB: Es un modo de verlo, pero más que un modo alternativo, es la manera correcta de verlo. Pensemos y hablemos sobre ello. Disfrutemos.

AM: Es el lugar de las alternativas del lenguaje: aquí se ven guionistas, traductores, lingüistas, periodistas, lexicógrafos, correctores, foniatras, editores, redactores, programadores, profesores… En fin, la alternativa es tan grande que uno descubre que el lenguaje es un país  mucho más grande de lo que podíamos sospechar.

 

 

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